Toca la tierra antes de reaccionar. Regar es la respuesta más frecuente ante una hoja amarilla y, con la tierra mojada, es la equivocada.

Cuatro observaciones acotan la causa

Recorre la planta de abajo arriba y responde a estos cuatro puntos antes de cambiar nada.

Cuando dos observaciones apuntan en la misma dirección, ya tienes una sospecha firme. Si solo apunta una, espera unos días y vuelve a mirar.

  • Qué hojas: las viejas de abajo, las nuevas de arriba o repartidas por toda la planta.
  • Cómo están al tacto: blandas y lacias, o secas y como de papel.
  • A qué velocidad: una hoja en dos semanas, o varias en pocos días.
  • Qué ha cambiado: un traslado dentro de casa, la calefacción encendida, un trasplante reciente, abono nuevo o una ausencia larga.

Fíjate en

  1. 01Qué hoja: de abajo, de arriba o por toda la planta
  2. 02Blanda y oscura o seca y mate
  3. 03A qué ritmo: una al mes o varias por semana
  4. 04Qué cambió: sitio, riego o maceta

Causa más probable

Las hojas de abajo amarillean y la tierra sigue mojada

Es la situación más común en plantas de interior. Las raíces pasan demasiado tiempo en agua y dejan de recibir aire, así que las hojas más viejas son las primeras en rendirse.

Deja de regar y mira dónde se queda el agua. La maceta necesita un agujero libre en la base y, después de regar, no debe quedar agua en el plato ni en el cubremacetas. A partir de ahí esperas hasta que la tierra esté seca dos o tres centímetros por debajo de la superficie.

Si la base del tallo se nota blanda o la tierra huele agrio, saca la planta de la maceta y mira las raíces. Las raíces firmes y claras están bien. Las raíces marrones y blandas que se deshacen entre los dedos se cortan, y la planta pasa a tierra nueva.

Qué ves

Varias hojas amarillas y blandas en la parte baja. La tierra sigue mojada días después, la maceta pesa y a veces la tierra huele agrio.

Qué haces ahora

Deja de regar. Comprueba que la base tiene un agujero libre y que no queda agua en el plato. Si el tallo está blando por abajo, saca la planta, corta las raíces marrones y pásala a tierra nueva.
Hojas de abajo amarillas y un plato lleno de agua bajo la maceta
El amarillo de abajo y un plato lleno de agua van juntos

La tierra está seca del todo y las hojas cuelgan

Cuando falta agua, el amarillo suele venir con los tallos caídos y tiene un aspecto mate en lugar de blando.

Riega despacio hasta que salga agua por abajo y vacía el plato al cabo de unos veinte minutos. Si el cepellón está tan seco que el agua se escurre por el borde, mete la maceta un cuarto de hora en un recipiente con agua y déjala escurrir del todo después.

A partir de ese momento decide el dedo en la tierra, no el día de la semana. Cada cuánto toca depende de la especie, del tamaño de la maceta, de la luz y de la época del año, y cambia con ellas.

Qué ves

Maceta ligera, cepellón despegado del borde, hojas caídas que se levantan al poco de regar.

Qué haces ahora

Riega despacio hasta que salga agua por abajo. Si el cepellón rechaza el agua, sumérgelo un cuarto de hora y déjalo escurrir por completo antes de devolverlo al plato.
Tierra seca agrietada y hojas caídas de color amarillo mate
Tierra seca y tallos caídos: el amarillo se ve mate, no blando

Amarillo pálido en toda la planta

Cuando el color se aclara en conjunto y ninguna hoja está blanda, lo habitual es que se trate de luz o de nutrientes. El brote nuevo separa los dos casos.

Hojas pequeñas y pálidas en tallos largos que se estiran hacia la ventana indican poca luz. Acerca la planta a la ventana, fuera del sol duro del mediodía.

Hojas viejas de un verde claro uniforme en una planta que casi no crece apuntan más bien a una tierra agotada, sobre todo si lleva más de un año en la misma maceta. Entonces abonas diluido en época de crecimiento o la trasplantas. Después de trasplantar no hace falta abonar durante algunas semanas, porque el sustrato nuevo ya trae nutrientes.

Qué ves

Hojas pequeñas y pálidas en tallos largos hacia la ventana apuntan a poca luz. Hojas viejas claras y uniformes con la planta parada apuntan a tierra agotada.

Qué haces ahora

Acércala a la ventana, fuera del sol del mediodía. O abona diluido en época de crecimiento, o trasplántala a tierra nueva. Tras el trasplante, pasa algunas semanas sin abonar.
Una planta de color pálido uniforme se acerca a una ventana luminosa
Pálida en conjunto: más cerca de la luz, fuera del sol del mediodía

Una sola hoja vieja abajo del todo

Si una hoja de abajo amarillea despacio mientras arriba salen hojas nuevas, es el recambio normal de la planta. Toda planta acaba soltando sus hojas más viejas.

Córtala por la base en cuanto se desprenda con facilidad y no cambies nada más en los cuidados.

Qué ves

Una única hoja de abajo amarillea despacio mientras arriba siguen saliendo hojas nuevas.

Qué haces ahora

No cambies nada en los cuidados. Corta esa hoja por la base en cuanto se desprenda con facilidad.

Punteado amarillo, puntitos finos o zonas pegajosas

Un amarillo extendido se forma de otra manera que uno moteado. Si las hojas se ven salpicadas de puntos claros o con zonas plateadas, mira el envés y las axilas de las hojas con buena luz.

Telarañas finas, motas blancas algodonosas, escudos marrones pequeños o una capa pegajosa en las hojas de abajo apuntan a plagas. Separa la planta de las demás, dúchala con agua templada y pasa un paño por el envés. Después revísala cada semana, porque un solo tratamiento rara vez basta.

Qué ves

Telarañas finas, motas blancas algodonosas, escudos marrones pequeños o una capa pegajosa en las hojas de abajo.

Qué haces ahora

Separa la planta de las demás, dúchala con agua templada y limpia el envés con un paño. Revísala cada semana, porque un tratamiento único rara vez basta.

Cuando una sola señal no basta

El amarillo es una señal común a muchas causas. Exceso de agua, falta de agua, poca luz y tierra gastada pueden dar el mismo aspecto en la misma hoja, y a menudo se juntan dos causas. Un cepellón que se ha secado del todo deja de absorber bien y se queda mojado por fuera mientras las raíces siguen secas por dentro.

Cambia por eso una sola cosa y observa una o dos semanas. Apunta la fecha y cómo notaste la tierra en el último riego, o más adelante estarás comparando contra tu memoria.

Las hojas que ya están amarillas no vuelven a ser verdes. Que tu cambio haya funcionado se lee en el brote nuevo y en si dejan de amarillear más hojas.

Un cepellón fuera de la maceta con raíces claras y firmes junto a raíces marrones y blandas
El cepellón decide: claro y firme, o marrón y blando

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Preguntas habituales

¿Por qué mi planta de interior se pone amarilla?

En la mayoría de los casos por el riego. Si la tierra sigue mojada días después de regar y las hojas de abajo están blandas, sobra agua. Si la maceta pesa poco y la tierra está seca en profundidad, falta. Toca la tierra dos o tres centímetros antes de decidir.

¿Qué significa que una planta tenga hojas verdes y amarillas a la vez?

Depende de dónde estén las amarillas. Abajo y sueltas suele ser recambio de hojas viejas. Repartidas y avanzando hacia arriba indica que algo en el riego, la luz o las raíces ha cambiado. Compara siempre con el brote nuevo, que es el que dice cómo está la planta ahora.

¿Por qué mi costilla de Adán tiene hojas amarillas?

En la costilla de Adán suele empezar abajo y tiene que ver con el riego. Si la tierra sigue mojada varios días, el exceso de agua es lo más probable. Comprueba primero que la maceta desagua de verdad y riega solo cuando los primeros centímetros estén secos.

¿Hay que cortar las hojas amarillas?

Una hoja amarilla del todo puedes cortarla por la base, ya no se recupera. Una hoja verde a medias se queda mientras siga firme, porque la planta todavía retira nutrientes de ella. Cortar arregla el aspecto, no la causa.

¿Las hojas amarillas vuelven a ponerse verdes?

No. El tejido amarillo se queda así aunque corrijas la causa. La mejora se nota en que no amarillean más hojas y en que el brote nuevo sale con buen color.

¿Cómo distingo la falta de agua del exceso de riego?

Mete el dedo dos o tres centímetros en la tierra y levanta la maceta. Ligera y seca indica sed. Pesada y mojada indica agua estancada. Si las hojas cuelgan con la tierra mojada, las raíces ya no trabajan bien y regar empeora la situación.

Última revisión: 2026-09-12