La otra mitad de la respuesta es la cantidad. Una planta en maceta se pasa de abono con más facilidad de la que se queda corta, porque el sustrato es limitado y nada se lava mientras riegues con cuentagotas.

Cómo notar que toca abonar

La primera señal es el crecimiento nuevo. En cuanto se desenrolla una hoja fresca o un tallo se alarga a ojos vista, el abono empieza a servir de algo.

La segunda señal es el tiempo en el mismo sustrato. Un sustrato recién comprado trae reservas para unas semanas. Si la planta lleva bastante más en la misma maceta y aun así crece, esa reserva ya se ha agotado.

La falta de nutrientes suele verse en un color uniformemente más pálido, en hojas nuevas pequeñas y en un crecimiento que en verano apenas avanza. Los mismos signos aparecen con poca luz y con un cepellón lleno de raíces, así que revisa la ubicación y las raíces antes de coger la botella.

Una planta recién trasplantada se queda varias semanas sin abono. El sustrato nuevo ya aporta lo suyo y las raíces recién removidas son sensibles a la sal.

Brote nuevo de color verde claro en una planta de interior
El brote nuevo verde claro dice que la planta está creciendo

Abona según el crecimiento y no según el calendario

En España la fase de crecimiento de la mayoría de plantas de interior cae en la mitad luminosa del año. Es una referencia y no una fecha. Lo que decide es si tu planta saca hojas nuevas ahora mismo.

Una planta muy iluminada o bajo luz de cultivo puede seguir creciendo en invierno. Entonces sigues abonando, más flojo y con menos frecuencia, porque el consumo es menor.

Si pasan semanas sin una hoja nueva, paras. El abono no sustituye a la luz ni acelera a una planta en reposo, y en ese periodo solo deja sal en la maceta.

La distancia entre dos aportes depende del producto. Un líquido se da con el agua de riego y un granulado de liberación lenta dura meses. La frecuencia la fija esa etiqueta y no un ritmo general para toda la casa.

Qué abono elegir

Un abono líquido equilibrado para plantas de interior cubre la mayor parte de una colección. Los tres números del envase corresponden a nitrógeno, fósforo y potasio. El nitrógeno empuja hojas y tallos, y el fósforo y el potasio van más hacia raíces, flores y firmeza del tejido.

Para plantas de hoja verde eliges un abono con más nitrógeno. Para las que florecen en casa, como el kalanchoe o el hibisco, encaja mejor uno de floración con más potasio.

Algunos grupos piden un producto propio. La orquídea mariposa vive en corteza y lleva un abono para orquídeas mucho más diluido. Los cactus y las suculentas quieren poco nitrógeno. Los cítricos y las azaleas tienen exigencias de cal y hierro que cubre un abono específico.

Las barritas y los granulados sueltan los nutrientes en un solo punto, donde la concentración queda alta y las raíces pegadas a ellos se dañan. Clávalos junto al borde de la maceta y nunca al lado del tallo.

Los abonos orgánicos a base de restos vegetales o de origen animal actúan más despacio, porque la vida del sustrato tiene que transformarlos primero. En una maceta eso va muy lento y un líquido mineral se controla mucho mejor.

Cómo dosificar

No des abono sobre un cepellón seco. Las raíces secas absorben la solución sin freno y se queman. Riega antes con agua sola y abona en el riego siguiente.

La mitad de la dosis que indica el envase es un buen punto de partida, dándola algo más a menudo. Una planta que se ha quedado corta se recupera en dos semanas, unas raíces quemadas tardan meses.

Reparte la solución por toda la superficie y no en un solo punto, y riega hasta que salga algo de agua por abajo. Después vacía el plato, porque si no la solución concentrada vuelve a subir al cepellón.

Los abonos foliares para pulverizar van mucho más diluidos y no siguen estas cantidades.

Un tapón dosificador con abono líquido junto a una regadera
La cantidad sale del dosificador y no del pulso de la mano

Abonar orquídeas

La orquídea mariposa enraíza en corteza, que casi no aporta nutrientes y amortigua mal las sales. Por eso usas un abono para orquídeas y lo diluyes todavía más de lo indicado.

Lo más cómodo es añadirlo al agua de inmersión y dejar escurrir la maceta del todo después, para que no quede solución en la axila de las hojas ni entre las raíces.

Riega de vez en cuando solo con agua limpia para arrastrar las sales. En las temporadas sin hoja nueva y sin puntas de raíz nuevas dejas de abonar.

Abono muy diluido cayendo sobre la corteza y las raíces de una orquídea
En orquídeas el abono muy diluido va sobre la corteza y las raíces

Qué dan los abonos naturales y los remedios caseros

Los posos de café no sustituyen al abono. Tienen algo de nitrógeno, pero lo liberan solo al descomponerse, y repartidos húmedos sobre el sustrato se enmohecen y atraen mosquitos. Si quieres aprovecharlos, que sea del todo secos, en capa fina y mezclados con el centímetro superior de sustrato.

Las cáscaras de huevo trituradas aportan sobre todo cal y se disuelven muy despacio. En plantas que quieren un sustrato sin cal, como la azalea o la calatea, no encajan.

La levadura y la canela no son abonos. La levadura no aporta nutrientes apreciables a una maceta y la canela se usa como polvo sobre un corte, no como fuente de nutrientes.

El agua en la que ha estado piel de plátano lleva algo de potasio, en una cantidad que nadie conoce. Como añadido ocasional no hace daño, como base de la alimentación no se puede planificar. El agua fría de cocer verdura sin sal está en el mismo caso.

El purín de ortiga casero sí es un abono nitrogenado de verdad, de fuerza variable y con un olor que dentro de casa no quiere nadie. Muy diluido y al aire libre tiene sentido, en el salón no.

Detectar y corregir un exceso de abono

El exceso se ve en bordes y puntas de hoja marrones y secos, en una costra blanca o amarillenta sobre el sustrato y el borde de la maceta, y en hojas lacias con el sustrato mojado. Las hojas más jóvenes se quedan además pequeñas y deformes.

Para lavarlo, pon la maceta en el fregadero y deja correr agua templada despacio, más o menos cuatro veces el volumen de la maceta. Después déjala escurrir del todo.

A partir de ahí paras unas semanas y no vuelves hasta que salga una hoja nueva sana. Si la costra es muy fuerte, cambiar el sustrato y trasplantar es lo más seguro.

Los bordes quemados no vuelven a ponerse verdes. Juzga el resultado por las hojas que salgan después del lavado.

Costra blanca de sales sobre el sustrato y bordes de hoja marrones
Costra blanca en sustrato y borde de maceta, con hojas de puntas marrones

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Preguntas habituales

¿Cuándo hay que empezar a abonar las plantas de interior?

En cuanto la planta vuelve a crecer de forma visible, o sea cuando saca hojas o tallos nuevos. En la mayoría de plantas de interior eso coincide con los días largos de primavera. Una planta recién trasplantada se queda varias semanas sin abono.

¿Cada cuánto se abonan las plantas de interior?

La frecuencia viene en el producto y cambia mucho entre un abono líquido y un granulado de liberación lenta. Sigue esa indicación y tira a diluir más y repetir algo antes. En las fases sin crecimiento nuevo paras del todo.

¿Se abonan las plantas de interior en invierno?

Si la planta no crece en invierno, el abono se queda como sal en la maceta y daña las raíces. Si está muy iluminada o bajo luz de cultivo y sigue brotando, puedes abonar más flojo y con menos frecuencia.

¿Sirven los posos de café como fertilizante casero?

Los posos de café no sustituyen a un abono, porque solo liberan sus nutrientes al descomponerse. Húmedos sobre el sustrato se enmohecen y atraen mosquitos. Secos del todo, en capa fina y mezclados con el sustrato superficial, valen como aporte ocasional.

¿Qué abono natural sirve para plantas de interior?

Los abonos orgánicos comerciales a base de restos vegetales funcionan, aunque liberan despacio porque dependen de la vida del sustrato. Los inventos de cocina como cáscara de huevo, levadura o agua de piel de plátano aportan cantidades pequeñas e imposibles de medir, así que no cuentan como alimentación de base.

¿Cuál es el mejor fertilizante para plantas de interior?

Para una colección mezclada, un abono líquido equilibrado para plantas de interior es lo más práctico, porque controlas la cantidad con la dilución. Las orquídeas, los cactus y los cítricos llevan su propio producto.

Última revisión: 2026-09-07