Hojas caídas en lirio de la paz: causas y soluciones
Spathiphyllum wallisii
Respuesta rápida
Las hojas de lirio de la paz pueden caerse cuando la tierra está demasiado seca o demasiado mojada, y se ven igual en ambos casos. Toca primero la tierra.
La tierra está completamente seca y toda la planta está lacia.
La solución
Si el sustrato está seco, riega a fondo y deja que escurra el agua sobrante. Si sigue húmedo, no añadas agua solo porque las hojas estén caídas. Comprueba la humedad antes de volver a regar.
Otras causas posibles
¿No coincide? Compara las señales de abajo para encontrar la causa.
Exceso de agua y pudrición de raíces
Cómo saberlo
Las raíces empapadas también pueden hacer que se ponga lacia, porque las raíces dañadas no absorben agua. La tierra está mojada, la base se nota blanda, y regar más empeora el daño.
La solución
No riegues mientras el sustrato esté mojado. Revisa las raíces, retira las blandas y podridas con herramientas limpias y trasplanta a un sustrato nuevo, drenante y ligeramente húmedo. Deja escurrir el exceso y evita secar por completo el cepellón. Riega según la humedad, solo si los 3 cm superiores de tierra se notan secos. Comprueba el drenaje y no riegues solo porque toque según el calendario. Ponte guantes antes de cortar o dividir la planta. La savia o las hojas pueden irritar la piel. Evita el contacto con los ojos y la boca, y lávate las manos después de manipularla. Mantén los trozos cortados fuera del alcance de niños y mascotas.
Frío o corriente de aire
Cómo saberlo
Está cerca de una ventana fría, una puerta a la calle o una salida de aire acondicionado, y se ve lacia después de noches frías o mientras el aire está encendido.
La solución
Aléjala de la corriente a un sitio con temperatura más estable.
Movida o trasplantada recientemente
Cómo saberlo
La planta empezó a decaer tras comprarla, moverla o trasplantarla. Un cambio de sitio puede alterar la luz y la temperatura sin tocar las raíces.
La solución
Revisa la humedad y las raíces antes de cambiar nada. Déjala en su sitio, mantén los cuidados estables y no la abones mientras se adapta. Si las raíces sufrieron daños, sigue la guía de trasplante de esta planta. Riega según la humedad, solo si los 3 cm superiores de tierra se notan secos. Comprueba el drenaje y no riegues solo porque toque según el calendario.
Demasiado calor o sol
Cómo saberlo
Se marchita en el calor de la tarde pero se recupera al atardecer.
La solución
Sácala del sol directo de mediodía y colócala en un lugar con una luz adecuada. Un marchitamiento pasajero con el calor es la forma que tiene la planta de ahorrar agua.
Cambio brusco al echar capullos
Cómo saberlo
Junto con las hojas caídas, caen capullos sin abrir o flores: normalmente una reacción a un cambio repentino de luz, temperatura o riego justo cuando la planta estaba echando capullos.
La solución
Mantén su sitio y su riego completamente estables durante todo el ciclo de floración. Una vez que se asiente, la siguiente tanda de capullos debería aguantar.
En invierno: cuatro comprobaciones antes de regar
Humedad. Toca los 3 cm superiores del sustrato. Si están secos, riega a fondo y deja escurrir. Observa cómo responde la planta antes de volver a regar. Si siguen húmedos, no riegues, porque las raíces encharcadas también dejan mustia la planta.
Drenaje. Saca la maceta del plato o del cubremacetas. El agua que queda en el fondo mantiene las raíces mojadas. Tírala unos 10 minutos después de regar y usa una maceta con agujero de drenaje.
Luz y calor. Necesita luz abundante pero indirecta y un calor estable. En un alféizar frío, con corrientes de aire o en un rincón oscuro crece despacio y el sustrato tarda más en secarse.
Crecimiento. No tiene reposo invernal. En una habitación cálida y luminosa sigue creciendo y puede florecer, así que riega cuando los centímetros de arriba estén secos. En una habitación más fresca va más despacio y necesita menos.
Cuándo actuar
Si las hojas se levantan después de regar un sustrato seco, el agua ha ayudado a la planta. Si sigue mustia aunque el sustrato esté húmedo, revisa las raíces antes de volver a regar. Raíces blandas y marrones indican pudrición: sigue los pasos contra el exceso de riego de más arriba.