La tierra sigue mojada días después de regar, las hojas más bajas y viejas amarillean primero, y la base del tallo puede sentirse blanda.
La solución
Deja de regar. Asegúrate de que la maceta drene de verdad, y riega de nuevo solo si los 3 cm superiores de tierra se notan secos. Si la base está blanda o huele a agrio, sácala de la maceta y recorta las raíces marrones y blandas antes de trasplantar a sustrato nuevo.
Otras causas posibles
¿No coincide? Compara las señales de abajo para encontrar la causa.
Sed (falta de riego)
Cómo saberlo
La tierra está completamente seca, y el amarilleo llega junto con hojas marchitas en lugar de un crecimiento blando y podrido.
La solución
Si la tierra está seca, riega a fondo (para esta planta eso suele ser cada 5 a 7 días en verano), y luego acostúmbrate a tocar la tierra antes de cada riego en vez de regar un día fijo.
Poca luz
Cómo saberlo
El amarilleo aparece junto con brotes nuevos pálidos y estirados que se inclinan hacia la ventana más cercana. Estas señales indican que el lugar es demasiado oscuro para esta planta.
La solución
Muévela a una ventana soleada. Si ha pasado un tiempo en un sitio oscuro, hazlo a lo largo de una o dos semanas para que se acostumbre a la luz más fuerte.
Hambre (falta de nutrientes)
Cómo saberlo
Las hojas más viejas van perdiendo color hasta quedar de un amarillo uniforme y el crecimiento se ha ralentizado claramente, normalmente tras muchos meses en la misma tierra agotada.
La solución
Abona con un abono líquido equilibrado y diluido durante la temporada de crecimiento, y renueva la capa superior de tierra o trasplanta si ha pasado más de un año.
Simple vejez
Cómo saberlo
Una sola hoja del fondo amarillea lentamente mientras el resto de la planta luce sana y saca brotes nuevos.
La solución
No pasa nada malo: corta la hoja gastada y sigue adelante. Es normal que las plantas suelten sus hojas más viejas.