Hojas caídas en lengua de suegra: causas y soluciones
Ver lengua de suegra mustia asusta, y esto es lo que casi ninguna guía dice: caerse puede significar que está demasiado seca o demasiado mojada, y las hojas se ven igual en ambos casos. La tierra te dice cuál.
Podredumbre en la base. Haz lo contrario de regar: déjala secar por completo, comprueba el drenaje de la maceta, e inspecciona la base en busca de podredumbre marrón. Por eso toca siempre la tierra antes de reaccionar a una planta caída.
Qué lo provoca
Sed (el clásico)
Cómo saberlo
La tierra está completamente seca y toda la planta se ha caído. Se recupera en pocas horas tras un buen riego, a menudo con hojas arrugadas antes.
La solución
Riega a fondo, para lengua de suegra eso suele ser cada 11 a 17 días en verano, y las hojas deberían recuperarse el mismo día.
Raíces frías y mojadas
Cómo saberlo
Está cerca de una ventana fría o una salida de aire acondicionado, y la tierra está húmeda al mismo tiempo: es la combinación de frío y humedad, no el frío solo, lo que realmente estresa a esta planta.
La solución
Muévela a un sitio con temperatura más estable y deja que la tierra se seque del todo antes del próximo riego. Frío más raíces mojadas es lo que mete en problemas a esta planta.
Movida o trasplantada recientemente
Cómo saberlo
Empezó a caerse justo después de trasplantarla, comprarla o cambiarla de sitio: las raíces alteradas y de recuperación lenta de esta planta no pueden absorber agua bien durante un tiempo.
La solución
Es un choque de trasplante. Mantenla seca una o dos semanas en lugar de regarla para «ayudarla a asentarse»: el agua extra en una planta estresada y de raíz lenta como esta hace más daño que bien.
Demasiado calor o sol
Cómo saberlo
Se marchita en el calor de la tarde pero se recupera al atardecer.
La solución
Sácala del sol directo de mediodía y colócala en un lugar con una luz adecuada. Un marchitamiento pasajero con el calor es la forma que tiene la planta de ahorrar agua.
Prevención
La regla de oro con esta planta: en caso de duda, no riegues. Comprueba que drene bien y que nunca esté sobre agua estancada: seca es más seguro que mojada.