Poda
Cómo podar el romero
Poda el romero después de la floración, a comienzos de verano, recortando las puntas blandas y con hojas. No cortes los tallos leñosos viejos para el mantenimiento habitual.
Comprueba primero
Distingue el crecimiento verde con hojas de la base desnuda y leñosa. Puede ser preferible sustituir las plantas viejas y leñosas que podarlas con fuerza.
Recorta o pellizca ligeramente las puntas para dar forma. En una planta vigorosa que necesite renovación, RHS describe reducir todos los tallos a la mitad a mediados de primavera.
Lo que no está claro Esta evidencia corresponde a una hierba de jardín o patio. No establece una rutina permanente de poda para una planta de interior.
Elige qué retirar
El mantenimiento habitual se dirige a las puntas con flor y a los extremos blandos y con hojas de las ramas. Los tallos viejos y leñosos no son el objetivo normal del corte.
Recortar ayuda a mantener el romero compacto y tupido, evita una base desnuda y desgarbada y conserva la hierba aprovechable en un jardín o recipiente.
Poda en el momento adecuado
RHS recomienda recortar el romero después de la floración, a comienzos de verano. A mediados de primavera es la alternativa para una poda de renovación.
Haz un corte limpio
Usa un recorte ligero o pellizca las puntas para dar forma. Para una poda de renovación, RHS describe reducir todos los tallos a la mitad a mediados de primavera.
Cuándo la poda no ayuda
El romero no rebrota de manera fiable desde los tallos leñosos viejos. Es mejor sustituir las plantas viejas y leñosas, y en la poda de formación habitual debes evitar cortar la parte leñosa.
Cuida la planta tras la poda
Las fuentes especifican el corte de poda y el límite de sustitución, pero no aportan una rutina de recuperación específica después de podar una maceta de interior.
