Un cambio brusco de sitio, luz, temperatura o riego puede causar caída de hojas. Un pequeño giro habitual para crecer de forma equilibrada es distinto de cambiar la planta de lugar.
La solución
Mantén estables la luz, la temperatura y el riego mientras se recupera. Evita cambios bruscos de sitio. Una vez adaptada, un pequeño giro habitual puede equilibrar el crecimiento. Comprueba la humedad antes de cambiar el riego.
Otras causas posibles
¿No coincide? Compara las señales de abajo para encontrar la causa.
Corrientes frías o cambios de temperatura
Cómo saberlo
Está en una corriente, cerca de una ventana fría o junto a un radiador, y las hojas caen después de una ola de frío o un cambio brusco de temperatura.
La solución
Muévela a un sitio con temperatura estable y sin corrientes.
Poca luz
Cómo saberlo
Suelta poco a poco sus hojas inferiores e interiores a lo largo de semanas mientras los brotes nuevos salen pequeños y pálidos. Comprueba que recibe la luz que necesita.
La solución
Dale una posición más luminosa, lejos del sol fuerte del mediodía.
Exceso de agua
Cómo saberlo
Las hojas amarillean y luego caen, y la tierra sigue mojada varios días después de regar.
La solución
Riega menos, comprueba el drenaje, e inspecciona las raíces en busca de podredumbre si la base se nota blanda.
Falta de riego
Cómo saberlo
Las hojas caen después de que la tierra haya estado completamente seca un tiempo. Primera señal: bordes de hojas marrones y crujientes.
La solución
Si la tierra está completamente seca, riega a fondo, y luego revisa la tierra más a menudo para que no vuelva a secarse tanto.