Guía de cuidados
Cómo cuidar una corona de Cristo
Deja que la corona de Cristo se seque entre riegos profundos y dale sol directo.
Comprueba primero
Observa tallos y hojas durante la época de reposo. La caída cíclica de hojas puede preceder al descanso, mientras que la tierra fría y mojada eleva el riesgo de pudrición.
Riega a fondo solo después de que se seque, mantén el medio drenado y mueve la maceta antes de que la temperatura se acerque a 2 °C.
Lo que no está claro Los híbridos pueden necesitar un riego distinto y no se establece un intervalo completo de temperatura o humedad para interior.
Luz y temperatura
Da a la corona de Cristo pleno sol o sol directo. La semisombra puede reducir la floración.
Suele tolerar condiciones interiores templadas o cálidas y poca humedad. Protégela de temperaturas inferiores a unos 2 °C y de las heladas.
Riego, drenaje y trasplante
Deja que la tierra se seque entre riegos profundos y mantén el medio drenado. Se desaconseja la tierra fría y mojada.
Usa una mezcla para macetas a base de tierra y con buen drenaje, o una mezcla similar que drene bien.
Abono y crecimiento activo
Usa un abono equilibrado suave en primavera y verano. Abonar en exceso puede producir follaje blando y menos flores.
Problemas visibles frecuentes
La caída cíclica de hojas puede preceder a la época de reposo y el perfil de la especie exacta la describe como normal.
Se citan manchas foliares, pudriciones de tallo o raíces, botritis, cochinillas, cochinillas algodonosas, trips y ácaros como problemas posibles, sobre todo si el follaje o la tierra permanecen mojados.
Seguridad para mascotas
Pet Poison Helpline identifica la savia de Euphorbia milii como irritante. La ingestión puede causar babeo, pérdida de apetito, vómitos o diarrea y el contacto puede irritar la piel o los ojos.
La información sobre seguridad para mascotas de las plantas del catálogo se basa, cuando está disponible, en datos de referencia de ASPCA. Es información de referencia y no sustituye el consejo veterinario.
